Soy Erick. Y antes de acompañar a nadie, fui el caso.
En el colegio era el gordito del salón. Tenía acné, me costaba correr y me daba vergüenza quitarme la camiseta. Aguantaba los chistes riéndome por fuera, y por dentro me dolía.
En la universidad pensé que lo había resuelto. Bajé de peso, sentí que tenía el control. Pero entre comida rápida, alcohol y el estilo de vida que todos llevaban, volví a caer. Y lo peor fue recuperar esa sensación de estar atrapado en un cuerpo que no me representaba.
Ahí dejé de buscar la dieta de moda y empecé a preguntarme qué estaba pasando adentro. Probé cada planta en mi propio cuerpo, me equivoqué muchas veces, y en el camino invertí más de 75 mil dólares en educación, mentorías y mentalidad.
Después acompañé a más de 150 personas, una por una, viendo qué funcionaba y qué se rompía. De todo eso salió Detox Ancestral Profundo.
Si alguna vez te sentiste atrapada en tu propio cuerpo, sé exactamente de dónde vienes. Y sé que se puede salir.